Se puso enferma
Nuestra protagonista comenzaba a sentir dolores, al principio todo eran síntomas de gripe, pero más leves. Dolor de cabeza, fiebre a 37,5 grados, etc. Como parecía una simple y común gripe, sus padres no le dieron importancia. Pero igualmente decidieron llevarla al hospital más cercano solo para estar tranquilos. La montaron en el coche y al llegar al hospital, nunca volvería a ser lo mismo.

Se puso enferma
Cuidando a su hija
Aparentemente, una vez en el hospital todos los médicos coincidían en que se trataba de una simple gripe. Le recetaron unos medicamentos comunes para ayudar a tratar esos síntomas y superarlo con facilidad, pero lo mejor que pudieron haber hecho era haber dejado que la gripe siguiera su curso natural. Sus padres, Ellen y Tim, sintieron un gran alivio cuando escucharon el diagnóstico. Pensaban que no sería nada grave, pero nunca se puede estar seguro con una única observación.

Asegurándose de que todo esté bien